¿Ves Inuyasha? Entonces muere.
Si ya has leído mi clásico "El Animé Debería ser Prohibido", entonces sabrás lo que opino de estas animaciones.
Algunos se preguntarán: "Vaya... ¿por qué DROSS ha decidido redundar en el mismo tema con un nuevo artículo al respecto?" La razón es muy sencilla: Inuyasha es todavía peor que un animé japonés.
Algunos me contestarían que de hecho, Inuyasha ES un animé japonés, sin embargo, no estoy de acuerdo: habemos seres humanos, pero también gente desfigurada por accidentes de tránsito o mutaciones de Chernobyl... Inuyasha cae en esta última categoría.
Creada por la célebre Rumiko Takahashi (hay dos cosas que a las mujeres debería prohibírseles: 1. Manejar y 2. tener creatividad) quien ya sorprendiera al mundo anteriormente con su absolutamente mierdacular RANMA 1/2, animé exitoso con un protagonista de sexualidad ambigua, nos ofrece ahora un nuevo universo mágico de fantasía donde el personaje principal, en cambio, posee una sexualidad completamente precisa: es certeramente gay.

No es sólo que Inuyasha sea mitad humano mitad bestia (lo que habla muy mal de sus orígenes y la forma como fue concebido) sino que además es maricón, y por si eso fuera poco, el hombre desnudo al que está abrazando en la foto es su hermano. Si tan sólo los ...... .. personajes hubieran salido . comiendo mierda, entonces no estuvieras leyendo este artículo, porque no hubiese podido...,,,,,,. escribirlo. Así es: hubiese sido imposible parodiar a un animé así... me hubiese vencido por completo. Por cierto, sí: estoy consciente de que este dibujo no pertenece al arte oficial de la animación, que es un FAN ART, pero aún así, esto es una demostración de lo que inspira en la gente el anime. |
Al staff de personajes se une un chico mitad zorro mitad niño, llamado Shippo, al cual básicamente es una carnada para pedófilos. También está Kagome (un nombre perfecto para describir el show que ella misma protagoniza), quien está irremediablemente enamorada de Inuyasha.

Weeeeee ¡mírenme! ¡¡Mi nombre es Kagome, soy una niña normal japonesa, que pesa 47 kilos y no es capaz de correr cien metros sin cansarse, pero que de alguna inexplicable manera, puede luchar contra los monstruos más feroces y horribles del "mundo antiguo" y ganarles!! En la Tierra, soy sólo una niña más, lo que levanta la siguiente incógnita: si cualquier ser humano es por default tan fuerte como para ser un guerrero formidable en el mundo medio, ¿cuál es el chiste? ¿Para qué molestarse? ¿Qué es exactamente lo divertido de ésto, entonces? ¿Hacer una serie que se basa en un mundo mágico de mierda lleno de seres débiles? |
Está el monje Miroku, un mujeriego con un hoyo negro en la mano derecha, luego una tipa con complejo de edipo que usa un boomerang, y finalmente, el personaje más irritante de todos: una especie de loba que de repente se convierte en un monstruo parecido al de los perros de Gozer en los Cazafantasmas, con la diferencia de que ésta puede volar.
Aparte de tener una historia extremadamente sencilla (todos quieren ir por los fragmentos de una perla que es capaz de aumentar sus poderes) los episodios de Inuyasha están diseñados, básicamente, para retardados mentales.
Así es: los productores asumieron de una vez que el público serían adolescentes con nada en la cabeza... la Generación Cromosoma Minus: de otro modo no podría explicarse cómo es posible que hayan diseñado por lo menos 100 episodios en donde ninguno, absolutamente ninguno, sale del círculo genérico presentado a continuación:
Generador
Automático de Episodios de Inuyasha: estoy seguro de que tenían
uno idéntico en el estudio de creación... |
Inuyasha demuestra qué tanta imbecilidad es capaz de caber en el Otaku de hoy día, que adora todo lo que es japonés por la sencilla y casi inefable razón de que es japonés. Eso es todo. No hay otro motivo. "Es japonés, así que voy a adorarlo y rendirle culto".
Inuyasha, de hecho, tiene todo lo que hizo a la animación americana detestada: es ridícula, rara vez tiene continuidad entre episodios, los problemas "gravísimos" se resuelven en 5 minutos, usan trucos baratos de merchandising haciendo que la historia nunca termine cuando ya parecía llegar a su fin, es sobradamente infantil, etc. Si a ustedes, idiotas, le dieran un rollo de papel higiénico lo suficientemente grande y les dijeran que esperasen sentados mientras el sitio entero se quema, estoy seguro que lo harían gustosos, mientras los otros se escapan en un carro. Este es el público adepto a Inuyasha.